Con cariño apaciguas las entrañas de mi moral

, sin fuerzas atraes por fin la calma en este corral.

Una última calamidad se expande por mi mente: la creación

Así la palabra recurrente en mí hoy se vuelve plaga y bálsamo

, y aunque freno el pensamiento en resulta ser un intento vano

ahora mi mente patina -de forma casi irremediable- entre pantanos.

Entre letras buceo y así me hundo en profundes lodazales de reflexión.

Estoy en llamas, pero este poema trae la calma a un ser más ignífugo.

,dejaré que las letras dancen por mis entrañas sin tantas farragosos trabas,

una vez más sin sorprender a nadie yo arderé en mí mientras florecen palabras.

Allí donde mis sueños se aletargan en extraños ritmos brotan sin más máscaras

tú, yo, nosotros, otros,… Ni idea. No sé quién es…. Seguramente sea ELLA:

La palabra.

Poco a poco, mi presión se tranquiliza entre actos, sueños e incertidumbre,

pues al papel tiempo atrás marco el tacto del eterno silencio, así me llenó,

Tal vez por esa razón para mí es la extraña fuerza de un anhelo secreto.

A su ritmo mi esperanza nítida avanza por nuevas lumbres, así mi paz se nutre

Y la palabra se vuelve en mi más profundo yo un bálsamo…

más allá de mis creencias firmes y tu ambiguo amor.

2 respuestas a “Mi bálsamo”

  1. Me mola la cantidad de figuras sinestésicas que usas en este poema. El problema es que siento perdido entre bifurcaciones de tu creatividad azul.

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  2. Releyéndolo, he reconocido la alegoría socialmente conocida como «cuando escribo entro en trance» que me recuerda a la peli Barton Finch, o la más reciente Soul de Pixar. Esta guay, siento que he ido recogiendo las migas de pan hasta la casa de las golosinas.

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¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.