I

El viajero aún no había salido de su querido hogar,

El poeta de todo el mundo solo conocía un lugar,

, sin duda era un refugio eterno donde reír y llorar,

pero ,pese a todo, le habitaba el constante dudar

De perderse o no por el resto del profundo mundo.

A veces ante la existencia se sentía un poco mudo.

Sin ningún viaje… que todos sus secretos pudiera decretar:

Mejora poeta tu existencia, incluso alcanza la la felicidad,

su ambigua y anhelada meta era alcanzar la identidad

Pensaba ,aunque suene tan paradójico, que si se fuera…

Tal vez allí conseguiría los anhelos que llevaba dentro

Aunque un viaje supusiera alejarse de su epicentro…

II

En el viaje se adentró en una extraña y constante senda,

La ley de la aventura quedó resumida en un peculiar decreto:

Viaja , experimenta, ama, llora, en definitiva existe en todo momento…

Todos estos distantes principios buscó desentrañar el Viajero-Poeta

El reto era no tomar apuntes durante el proceso en su inseparable libreta.

Él solo quería salir a vivir allí fuera, perderse en ese constante volver a irse

Y tal aprender que a pesar de que todos nos tiñamos en los matices grises.

al final latimos poco a poco entre colores, pues se vuelve tinta negra en una vida.

Descubrió existencias que mueren sin escribir…. ocupadas bebiendo la existencia,

Como aquellos valientes soñadores que no dejará su vida sin vaciar todo su cáliz.

III

El viajero poeta encontró en sus viajes muchas pequeñas verdades:

En la atormentada ciudad del vivaz viento….

escucho el eterno suspiro del «lo siento».

Más allá del océano: en el fondo del abisal mar…

demasiadas lágrimas, casi estancadas sin reclamar.

En la última hoguera del camino calcinándose el etéreo fuego…

por siempre ardían las cenizas de los vivos y las brasas del consuelos

En la distante ciudad del Cielo ubicada entre las más espumosas nubes…

Arriba vi con perspectiva borrosa el llanto y la risa que por suerte obtuve.

Piedra a piedra, entre huellas fangosas en el camino de la Tierra…

la huella de nuestra existencia, esa pisada que jamás se cierra

Y finalmente en más tormentosa nube; donde habita la caída del rayo

todo el sufrimiento que ingenuo ignoré con el paso del daño de los años…

2 respuestas a «LA SENDA DEL Poeta: El decreto del viaje.»

  1. Poco hay más unificador que usar la @ para los dos géneros y luego escribir el neutro. Chapó por Viajer@ro

    Me gusta

  2. «Lágrimas estancadas sin reclamar» me gusta bastante la verdad

    Me gusta

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.