AURORA
Al final llegó -más antes que nunca- ese momento que tanto miedo me daba. Lo había negado tantas veces… en mi mente. Incluso en mi corazón. Una redención se abre paso por el perdón que tantas veces negué.
Así broto por mi ser este resurgir, pese a todos los presuntos agujeros negros (que yo mismo me inventé) al final se han vuelto una aurora; cuyos colores visten el firmamento entre tonos de esperanza, más allá de cualquier noche.
Y mi todo amanece entre letras…

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