«AMAR»RARSE A UN OCEÁNO
Navego en una eterna duermevela, es de noche y todos mis fósforos se apagan cobardes, incluso el último frente a todo pronóstico estadístico Tal vez ahora deba torpe debatir contra mí mismo este «porqué» asustadizo… (uno que reclama su existencia a todas horas)
Pero por ahora me apremia más sobrevivir, pues aunque este pequeño barquito se tambalea torpe, yo solo quiero continuar. Quiero descubrir las islas de la vida. Mientras las olas acarician la madera -casi carcomida- que mantiene viva a esta embarcación, la humedad devora lenta y con ansiedad esta mojada superficie. Cada fibra de mi suelo -que se siente tan natural como artificial- se reduce a la nada en mitad de la gélida agua.
Ante el traqueteo de las olas -que solo parecen saber moverse para romper entre espuma- pienso que los humano no somos tan diferentes. Nos parecemos tanto a ellas… ; no en vano, nos persigue una esencia salina presente en nuestras lágrimas . Y sin duda todas las personas somos efervescentes, finitas, relativas, imperfectas, frágiles…
Tal vez por todas estas razones nos llame tanto el mar, somos un charco especialmente pequeño que busca ser más inmenso, la gota con el síndrome de querer ser océano, ¿no? ¿acaso… vivimos por esta razón como un mar con sus rotas olas en ciernes?
No sería tan extraño creerlo, si pensamos que avanzamos en espiral para romper, que entre corrientes cálidas y frías viajamos y al final todos tenemos un abismo impronunciable. Una profundidad de nuestros fondos marinos. Espacios coralinos negadas a las vista de cualquiera, solo los más incautos, los buceadores capaces de rascar entre nuestras capas podrán ver el paisaje oculto. Nace así una intimidad perdida en mitad del mar.
¿En algún lugar podemos encontrar más allá de cinco litros de nuestra piel más agua?, ¿podremos encontrar el ansia de explorar más allá del mar? Tal vez por esta razón estamos a todas horas intentando desenterrar el misterio de la vida, aquel perdido entre islas naufragas y las arenas del tiempo.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.