AJEDREZ
Mientras torpe yo trastabillo pensamientos, lentamente acaricio las fichas entre mis dedos. Pienso en las siguientes coordenadas improvisadas, pues son en las que me muevo con torpeza, como una pieza de ajedrez borracha.
Mi campo de visión, a cuadros blancos y negros, busca un nuevo movimiento. Una posición desconocida. Una sorpresa albinegra busca despertar un arco-iris de posibilidades. ¿Salvar una pieza propia o matar la del rival? Despierto el eterno debate, así la vida y la muerte se retan una vez más. Casilla a casilla avanzo o retrocedo, entre los designios del cambio.
Habito en un tablero limitado y cuadriculado ,pero muy caprichoso, pues encierra infinitas posibilidades de juego. Aunque sea un aprendiz del ajedrez que entre tropieza mueve sus fichas…, debo demostrar que la vida es más que un juego.
Ente jugada y jugada lo descubrí: el reto de esta partida resultó ser mi existencia.

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