UN JUNTOS EN DESUSO
Es cierto, no sé cuantos momentos juntos nos quedan, si son muchos o pocos. Solo el tiempo lo dirá con sus potentes hechos o sus manidos silencios. Tal vez hayamos cruzado la fina línea de habernos visto por último vez… sin saberlo ya. Esa que no siempre hace ruido a pesar de una sonora ruptura.
Incluso aprendí que un adiós, no siempre es obvio o solemne, incluso… a veces esas despedidas vienen acompañadas de una excesiva elegancia. Sin potentes, crudas o violentas discusiones. Solo silencio y nulas palabras. Construidas bajo el halo de un intento de diplomacia hueca y el desuso premeditado de juntar vivencias… Así dejamos de vernos poco a poco hasta recorrer un siempre.
A día de hoy no sé que prefiero si «la fuerza » de unos sentimientos en plena despedida o… la presunta paz de «la nula nada» de una distancia calculada.
Tal vez no queda más por vivir juntos, pero no quiere decir que sí escarbo en nuestra historia pueda encontrar sentimientos desbordándose entre una ausencia en construcción. Colecciono recuerdos para dotar mi memoria de nuestros momentos. Y el simbolismo de tu voz, cara y risa se evapora ante la inclemencia del tiempo… y sus deteriorados caprichos.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.