POR DEFINIR

Hoy recupero la primera página de esta historia, mi primera publicación en Watpadd:

-¿Qué es una «silla»?

-Es un mueble con cuatro patas con un  respaldo, cuyo fin es sentarse. Al menos… normalmente.

Mi hijo volvió a definir las palabras con extraña exactitud, siempre me sorprende. Aún hoy. Su precisión. Ese léxico… tan concreto. A día de hoy no sé cómo empezamos este juego. Algo de dos. Tan nuestro. La verdad es que nunca me decepciona.. tanta imaginación en un niño de 7 años.

Su forma de ver todo es refrescante. Para mí es el mundo infinito de la infancia que  se cree eterno e inocente, pero al final, casi siempre, se apaga. Espero por favor, hijo que a ti no te pase. Eres especial… al menos para mí, tu padre.

-Vale, campeón. -una sonrisa asomando con un burla sutil, pero ante todo cariñosa. Un momento… no creo que él se haya dado cuenta de ese matiz. Debo mejorar-. Vamos a subir el nivel. A veces, tienes la cabeza demasiado amueblada. Probemos con … una más difícil. ¿Qué es el «amor»?

A los segundos, casi sin pensar, sin sentir una respuesta.

-Es una reacción bioquímica entre dos individuos con el fin de mantener la especie. Su progenie. Suelen… intervenir dos individuos. Algunos científicos creen que no dura para siempre. Finalmente, se va con el enamoramiento a los meses, pero no se sabe exactamente cuando… Un momento, Padre: ¿Cuánto dura el amor?

Madre mía, que pregunta. Tengo que ver cómo lo planteo.

-Hijo, no es tan complicado. Ni científico. Es más simple, para mí… el amor es… tu madre. O tú. El tito Guillermo. Paco. Manuel. O incluso Klaus.

La he retocado un poco y ahora os dejo el siguiente mensaje:

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.