BEBIENDO RESTOS

No puedo evitarlo: me descompongo entre tu compañía ausente, mi presencia distante y nuestra ambigua historia.

Todo lo que hemos vivido ha quedado pegado a mis labios… en una superficie frágil reservada para dos, hoy habito agazapado entre recuerdos que no quieren irse del todo.

Son sentimientos diluidos ya -o no, aún lo dudo…-, flotan eternos entre un nunca y un siempre. Se pierden… por mi sedienta mente. Beben de las turbulentas aguas del olvido, la nostalgia y el futuro.

Y así me siento como un azucarillo en pleno café…, lucho contra las fuerzas de la física y tal vez de la estadística. Aquí estoy envuelto y frágil por mis decisiones y el azar, mientras de forma recurrente lo sé: a cada segundo mi sabor mengua un poquito más .

Al menos lo intentaré…, si puedo me quedaré entre besos dulces, tu añorada risa y la temida nada. Siempre con un extraño sabor al menos yo permanezco bebiendo restos.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.