DUERMEVELA

A veces me preguntó sincero, incluso con miedo y necesitado: ¿Cómo puedo echar tanto de menos… «algo» que nunca sucedió al final? Si fue soñado al estar despierto o dormido, con ojos cerrados o abiertos….

Al final nada importa ante la nostalgia, pues me muerde hambrienta de sucesos que me persiguen. Incluso a veces parece que en este duermevela desperdigado por mi mente y mi corazón es superior a mí. Pues solo atrae insomnio y cerillas apagadas, a pesar de ser todo envolvente humo… y lo que más duele: sueños que se esfuman.

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