AMORES SIN PALABRAS
Sin duda, casi siempre es leal al complicado mundo, así el silencio se ha vuelto cómplice de muchas historias de amor. La mayoría… sin empezar. Son tantas y tantas en verdad…., que alguna hubiese sido sin duda perfecta. Sin embargo preferimos seguir al “status quo” y al miedo. Permanecer callados. Acallar nuestras emociones.
Es recurrente la convivencia de la soledad o de sentimientos ya cerrados, como una manida zona de seguridad. Una jaula de cristal o de metal nos viste completamente, su material es indiferente; pues la mayoría de veces no sabemos siquiera de su existencia. Tal vez… estamos demasiados metidos en ellas ya: nuestras emociones. Nuestro ser. Así ni podemos escapar. La vida se vuelve aburrida. Dolorosa. Incluso mortal.
Sí, a todos nos ha sucedido. Sin excepción. Al menos… alguna vez. Esos silencios que brindan a la soledad a pesar de los sentimientos. Al descubrirlo, nos volvemos torpes y nos rompemos. Al pensar poco sobre estos amoríos invisibles: yo también me quedé con dudas, quizás con miedo y ante todo sin palabras….
Mientras tanto yo…, sumido en «ese» no decir, solo puedo jugar con mis ojos y anhelos descoordinados hacia ti, como un código Morse borracho de que alguien le entienda, o al menos… entre en línea por fin. Y que esta vez por favor no sea solo un punto final.

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