EL DILEMA DEL TIEMPO
Es curioso, a cada minuto que pasa esperamos para abrazar nuestro tiempo, cuando Él a todas horas se nos va de las manos. Se diluye mientras huye siempre tras un nunca.
Cada día despertamos y soñamos entre horas dormidas en el calendario, incluso en la rutina o en una constante duermevela.
Es raro, no sé puede ni debe actuar demasiado pronto, pero tampoco reaccionar muy tarde. Vivimos de recuerdos y nos emborrachamos en nostalgia. Soñamos un futuro que no existe aún. E incluso lo hipotecamos quebradizo a contrarreloj.
A veces, forzamos los ritmos y parece tan simple como humano. Así de complejo es el tiempo. Mientras viajamos atrapados en este extraño dilema, que nos devora ante el constante TIC-TAC.
Existimos finitos ante momentos eternos que tal vez no lleguen. Así entre segundos volátiles y a veces muertos: olvidamos lo principal. Antes de partir sin tiempo, estamos aquí y ahora de paso…, pues a caminar, ¿no?

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.