
Reflexionando en el Toll de Carles. Fotos de verano.
Una estación que se acabó…, ahora llega el incomprendido otoño. Con su cambio, el viento y hasta el frío. Puede ser lo caduco, lo marchito o la Resurrección según como lo quieras ver.
Al final venga lo que venga, intentaremos aplicar reflexión y acción. Conjugar mente y corazón mejor de lo que suelo hacerlo, porque quiere mejorar por mí. Y por mis seres queridos. Con los que comparto tantos días, momentos y recuerdos. A veces siento que se «tragan» versiones antiguas o que deben pulirse. Lo siento. A vosotros e incluso… a mí.
Ahora solo espero estar a la talla de ese niño pequeño que allí se bañaba. En ese mismo claro ante la calor. Con ideas más lúcidas y ganas de salir de día e incluso… alguno noche.
Esta foto es un tributo a mi infancia. Un poco a destiempo. Pero aún pienso en ese niño fiel a sus sueños y palabras. Uno que no tenía tanto miedo. Y buscaba ser el mismo. Y siempre empuñaba una sonrisa alegre para intentar hacer sonreír al resto. Aunque fuera con chiste que solo el entendía…
Quiero creer que no se ha ido, ese Yo tan real. Que se esconde en los pliegues de mi ser, lo sacaré entre días, vivencias, seres queridos, arte y papel.
Adiós Verano caduco, hola Otoño naciente.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.