-¿En que estás pensando?- Tú me lanzas a bocajarro esa temida pregunta. Me da miedo, sobre todo cuando estamos los dos solos. Y es sincera… cuando destiñe las gañas sinceras de hablar a mi corrosivos secretos.

-En nada en concreto…., la verdad.- Intento disimular con mis mejores artificios, pero sé que no será suficiente… Una vez más los saltaras uno a uno, abriéndote camino en los pocos embates de soltar las cargas.

-Ya… por «eso» me pones esa cara, ¿no?- no acompañas con ninguna palabra más, tus ojos se adentran en los míos y se vuelven otra vez puntos suspensivos… que suplica ser trazados por fin.

-Nada, gracias por preocuparte.-aparto los míos lo mejor que puedo, apenas puedo seguir mirándote sin confesarlo.

Gracias por compartir palabras y tiempo… Un abrazo.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.