¿Acaso eres un regalo o una persona que simplemente está a mi lado…? Aún no tengo la cruda respuesta, pues en estos escenarios grises – pues aquí donde anidan tantos sentimientos- soy un incauto novato.
Si soy honesto, me da miedo trapichear con las ideas de que vengas y te vayas caprichosa, como la espuma danzando sobre la arena que soy. Estoy tan hambriento de soledades que… a veces necesito beber una compañía sincera.
Por esa razón me da miedo elevarte tanto que rompas todos y cada uno de mis techos de cristal…. Pero aún me da más miedo quedarme atrapado entre palabras que nunca se dirán, palabras que apenas más allá de la tristeza y mi sed de ti… Palabras que apenas se atreven a ser escritas en el cómplice océano blanco.
Gracias por compartir palabras y tiempo… Un abrazo.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.