El tiempo se estira y es relativo dicen… Nadie entiende sus pliegues y sus caprichos. El secreto de un segundo que dura demás si es contigo y un año hueco que se alimenta con tu ausencia. Aún hoy lo considero irresoluble, y casi mejor, pues estamos imbuidos en él: como una burbuja de jabón se nutre de humedad y fragilidad antes de su última subida. Aquella que aunque sabe su destino…se atreve a volar, a seguir escalando la nada antes de volverse una en ella.
Al final todo son percepciones temporales bañadas en juegos de colores y luz. La oscuridad es una respuesta natural, por mucho que intentemos desapegarnos de nuestras sombras. Aunque nos incomoden y no vemos (o mejor dicho fácilmente olvidamos) que la luz también puede cegar si da directamente a los ojos.
Gracias por compartir palabras y tiempo… Un abrazo.

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