A veces, forzamos los ritmos y parece tan simple como humano. Así de complejo es el tiempo. Mientras viajamos atrapados en este extraño dilema, que nos devora ante el constante TIC-TAC.
Existimos finitos ante momentos eternos que tal vez no lleguen. Así entre segundos volátiles y a veces muertos: olvidamos lo principal. Antes de partir sin tiempo, estamos aquí y ahora de paso…, pues a caminar, ¿no?
Gracias por compartir palabras y tiempo… Un abrazo.

¿Y tú? ¿Qué piensas? Comenta. Gracias por compartir palabras.