INTENTARLO

Inicio un despertar temeroso de romperse, entre sueños teme ser atrapado, como una telaraña que no deja invicta a nadie, ni siquiera a un traicionero duermevela. Esclava. Cautiva. Atrapada. Me siento a sentirme sin dejar emociones.

Esta sensación es frágil como la seda, sin embargo según los dicho populares «eso» simplemente quiere decir que «todo va bien». No sé si lo entiendo del todo, sobre todo si hablo con honestidad.

¿Estas frases… son una extraña forma de adulterar la fragilidad? Frágil me lo pregunto. Y así me siento frágil. Tal vez esta sea una única forma de ensalzar la vulnerabilidad.

Quizás sea una nueva metodología para respetar el valor de intentarlo…, aunque desde el origen ya se sepa que acabará mal… Pero «bien está lo que bien acaba» o eso dicen.

Seguramente -y aunque suene redundante- esas «velas» de libertad antes de ser apagadas en mitad del mar o en la cima de una tarta, se besan con los alientos de la naturaleza o las almas anhelantes. Así ese navegar despega libre y busca trazar sus coordenadas concretas con sueños. Tal vez nuestra esencia marina se reduce a un océano de dunas, dudas, lágrimas y risas dulces. Quizás somos el material vulnerables de los sueños antes de ser actos.

Con el tiempo- y no sé si del todo- entendí que a veces basta simplemente con intentarlo. Así despartamos los minidioses de la creación que todos llevamos y hacer un macroinvento.

Somos un marco de invenciones se crea así: con ínfulas de fantasía y miedos de destrucción, como ya he dicho antes ese «sentirse frágil» puede que solo sea una forma de decir que en esto de vivir nos involucramos.

2 respuestas a «Intentarlo»

  1. Siempre hay que intentarlo, siempre.

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    1. Sí, cada día un poquito más. Ya sea juntar letras, conjugar convivencias o compartir la vida con los nuestros.

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